Viernes de quincena y de juerga

7 comentaron que...

Se ve re chula la foto ¿verdad, verdad?

La pic es del año pasado, supóngome yo que este año nomás me iré a cenar unos tacos de tripas -mugrosos, pero sabrosos- porque no tengo ganas de gritar... está de baja mi espíritu patriótico, qué mala soy, mala malosa; y eso que Fox estará gritando cerca de mi rancho, ni hablar.

Pónganse borrachotes a mi salud.

¡El remojón!

18 comentaron que...

Pos así como remojón no tanto porque desde el fin de semana ya está así, el remojón lo dio el Jehu en el tag. Pero, ¿a poco no quedó re bonito mi blog? tssss.

Pos resulta que como les había avisado hace un buen rato, quería cambiar de plantilla y todo el queso, pero todo me quedaba patas arriba y tardé semanas en entenderle un poquito nomás.

Tenía pensado volver a hacerlo verde verdoso, pero como que al entrar iban a chillar los ojos, la neta... el Yzak me hizo las ilustraciones desde hace semanas y tristes dias (porque yo las tenía en Paint, jajaja así o más babas) y le quedaron re bonitas ¿qué no?, y el sábado, después de estarle dé y dé lata al Jehuty de que se levantara tempranito un fin de semana para que me ayudara y de prometerle un cartón de caguamas y una cena en Los Agaves, pos accedió -convenenciero-. Ahí me encontraba yo moqueando junto a él porque seguía con mi fatal gripa y nomás veía cómo le modificaba a la plantilla con cara de What?... y todo en un par de horas, chale.

Bueno, los dejo en mi (ex-verde) morada, se quedan en su casa.


Cáigole.

No andaba muerta, andaba de parranda...

13 comentaron que...

Desde la semana pasada no me he actualizado ni en mi blog ni en los de mis links, soy una infeliz desgraciada, primero porque andaba fuera de mi rancho (me soltaron la correa) y hasta el día de ayer tenía un montón de chamba, al parecer querían que ayer desquitara mi sueldo jojo.

Por un buen rato me olvidé de esto de Blogger, de hecho, la semana pasada mi verde morada cumplió un año ¡ahhh, qué tierno!, tenía preparado un post grandote y bien conmovedor pero a la mera hora ya no me dieron ganas de publicarlo, la melancolía (ajá), amor (si, cómo no) y pachequés (esto sí) con que lo escribí en su momento ya no lo tengo ahora y pos como que no me gusta subir algo que no salga de lo más profundo de mi ser (ay-ay), así que lo dejo guardado por otro ratote en lo que me decido si modificarlo, quitarle-ponerle cositas o mandarlo a la papelera, ps total.

El hecho es que me olvidé por completo de esto, incluso me pregunté ¿y mi blog qué pedo?, ¿cuánto irá a durar?, ¿porqué tenerlo casi como chamba y no como el hobbie que realmente debe ser?... heme dado cuenta que le dedico tiempo suficiente en el que se supone podría hacer otras cosas de más "provecho" como comer palomitas viendo "Nosotros los pobres", pero también caí en la cuenta -bueno, de hecho siempre ha sido así- de que no lo tengo por ser culturosa, por mi "querido diario" o cosas por el estilo aunque de vez en cuando caiga en algo de eso, simplemente va formando parte de lo que acostumbro hacer, como leer un libro, escuchar música o tomar fotos, incluso, más que eso, también se ha llegado a convertir en un círculo mmm... ¿social virtual?, muy a pesar de que ni siquiera llegues a conocer a alguien de tus linkeados en persona, y que incluso, muchas de las veces, es mejor así de lejitos, jojo.

Llega incluso la ocasión en que, según tú, ya es tiempo de postear porque no has actualizado nada, ¿es requisito? chales, podría decir que si un día no encuentro qué escribir y me siento con la necesidad de hacerlo, publicaré sobre política o mis fotos en bikini.

Ahora, también me encontré preguntándome cómo es que uno le va tomando gusto a esto a la vez que alguien o varios le ven chiste o importancia a algo que se supone sólo le interesa a uno mismo, claro, el grado de importancia de "aceptación" en estos menjurjes ya depende de cada quien; un día escribes algo realmente personal y otros escribes para los demás, un día quieres ver cuántas visitas tienes y otro te es irrelevante, vamos pues, es cambiante como las hormonas en nosotras las pobres chamacas, chale.

Igual y esto que ando escribiendo es resultado de la moquera que está a punto de darme y me agarro pensando cosas que ni al caso, el pedo es que es como retroalimentación, o como se diga... pueque mañana saque alguna babosada para postear como acostumbro o me quede tirada en la cama otra semana pensando esta vez en qué pastillas tomar y no en qué cosas postear... curiosa la cosa.

Ya me voy, porque ando en la babosa causada por la pre-enfermedad (¿eso existe?) y ni yo me estoy entendiendo lo que escribo... bueno, para no perder la costumbre, juas.


Cáigole.

Caminito de la escuela II

23 comentaron que...

Mi maestra de 3º le hacía ojitos a mi papá, el profe de 4º que me decía “Juárez” tenía un gusto peculiar por echar platicada con otras maestras y casi hacíamos lo que queríamos, pura flojera, el profe de 5º casualmente andaba pegando chicle con una tía mía así que tampoco me decía nada aunque a veces se me saliera decirle tío, pero en 6º… no-no, fue mi año del terror, me tocó con una maestra grandota y güerota que imponía respeto aunque se la pasara de floja fumando fuera del salón con otra maestra igual de floja.

A ella no le gustaban las niñas barberas y aunque nunca lo fui, yo ya traía mi famita y no me miraba con buenos ojos, afortunadamente, tampoco a mis compañeras que pretendían barbearla para darme en mi madre; cuando nos dejaba ejercicios de Mate, ella los resolvía antes con el poder de su calculadora, y que una ocasión, seguramente por un error de dedazo, ella tenía un resultado obviamente diferente, pero ¡ah no! ¿cómo iba a estar mal ella si era la maestra? Absolutamente todos salimos con mala calificación, méndiga doña burra. Pero para colmo de mis males, un día que no fue la maestra de educación física –que está de sobra decir que todos babeaban por ella- salimos todos al patio a hacer lo que se nos diera nuestra ganota, en un patio estaban los hombres jugando al fucho y en el otro las mujeres argüendeando y otras jugando al resorte ¿recuerdan? y para variar, mi maestra junto con la otra platicando y fumando en medio de los dos patios según ella para vernos a todos, en eso, a los hombres se les va el balón hacia nuestro patio y mi amiga Alina y yo corrimos por el balón y lo gané yo ¡újuu! pero… me cae que hasta lo vi en cámara lenta, vi volar el balón que chuté, giraba y giraba en el aire, en dirección a… ¡la cabezota pelos de elote de la maestra!.... ¡ahhhh! No manches Alma babosa ¿qué acabas de hacer? estúpida, idiota, mensa con suerte de perro, babosa… me repetía y repetía en mi cabeza… chale.

Quería que me tragara la tierra, quería que me diera un infarto y que me llevaran al hospital, quería que cayera un rayo, quería desmayarme o saber actuar para fingirlo… pero no, nada de eso pasó, lo único que pasó fue la regañada y los improperios que se supone no debería decir una maestra de primaria –ay maestra Antonieta, ¿con esa boquita besa a su mamá?- y como en esos días un grupo de mujeres del salón habían estado jugando a la botella de a besos en el recreo junto con unos chamacos desmadrazos, pos de una vez arremetió contra ellas y castigó a todo el género femenino del salón, pero curiosa la cosa, que hasta mis amigas y yo salimos embarradas por el jueguito de la botella cuando nosotras no tuvimos nadita que ver, ¡bah! si éramos bien mustias, cómo chingados pensaba que estaríamos también besuqueándonos con los escuincles tan feos que había en la escuela, pero ni hablar. Lo peor que se le ocurrió a la maestra fue llamarnos en general put** –qué buenas palabras enseñan ahora en las escuelas- y por supuesto, la mayoría de mis amigas les contaron lo que pasó a sus papás y estos ni tardos ni perezosos fueron a primera hora al día siguiente a reclamarle a la maestra y reportarla, pos cómo se le ocurría, y la vieja loca, no hizo más que seguir gritando que absolutamente todas eras unas cuatro-letras, vieja loca repito.

Lo poco que restaba del año se puso en contra a casi todas las del salón, y todas se le rebelaban (según ellas) a la maestra, yo no, a mi nomás me bastó un par de días para que se me pasara el coraje y no le daba importancia, total, seguramente estaba menopáusica y necesitaba más felicidad de la que le daba un maestro con el que siempre andaba queriendo ligar. Ella seguramente pensaba que me iba a aliar con las demás y así joderme el resto del curso, pero nel, le di en su madre e hice que se tragara sus palabras al tiempo que se daba cuenta que yo no necesitaba hacerme de malas famitas y no andaba de chilletas, al contrario, hacía todos mis trabajos y me jodí el lomo más que nunca con las tareas, para que se aguantara sus ganas se andarme moliendo… y se las aguantó.

El fin de año lo pasé sin pena ni gloria, mi padrino no llegó a mi entrega de papeles y llegó hasta después de chorrocientas horas porque había ido a conseguirme unas flores ¡ah, qué tierno! Nomás por eso y porque era un amigo re guapo de mi hermana se lo perdoné, ja.

Y pos ya, le dije adiós a la primaria y saludé a la secundaria, pero le corto porque el post estaría largote largote y sé que les da flojera leerme ingratos (y a mí seguir escribiendo).


Suerte en sus clases a los que están de vuelta por las aulas del conocimiento, ajáaaa.

Caminito de la escuela...

21 comentaron que...

Pues ya este lunes regresaron o entraron por vez primera los chamacos, pubertos y no tan chamacos a las escuelitas, no quiero ni imaginar lo que han batallado los afectados por los plantones de los huevas en el DF y tienen que ir a clases, pero bueno de eso no hablaré pues el tema ya está bastantito sobado y mencionarlo me da escalofríos.

Tengo una tía que es asistente de dirección en una guardería y preescolar, y con sus pláticas me recordó de lo mucho que suelen llorar casi todos los chilpayates que entran por primera vez a eso que se llama escuela y que muchos otros, tiempo después llaman reformatorio.

Tengo tan presente mi primer día de clases, en ese kinder donde pretendían se me quitara un poco la mamitis pero nunca lo consiguieron, en ese lugarcito tan cómico donde me robé un Chiquitín, jojojoj... bueno, esa es otra historia que ya les conté. Les decía de mi primer día de clases, mi mamá me levantó tempranito, iba yo bien peinadita (cosa que no acostumbro en la actualidad), con mi batita de cuadros rosas y un parche o sepa cómo se llaman, de una casita, re bonito viera usted. Todas las mamás esperaban con sus respectivos chamacos a la entrada del lugar, y en cuanto llegó la hora de dejarlos para que entraran a clases con sus casi segundas mamás, que empieza el chilladero, pero cañón, yo sólo recuerdo que mi mamá se despidió de mí y yo veía llorar a todos los demás, en realidad me parecía bastante extraño y en cierto grado mamón, no lograba comprender porqué lloraban y gritaban tanto y se aferraban de tal manera a sus mamás si irremediablemente se quedarían ahí. Es como con las inyecciones, todos los niños lloran al saber que los van a “picar” y hasta suelen amenazarlos con eso cuando se portan mal; no, yo no, al igual que en el kinder tuve que entender que llorara, gritara o pataleara, de todas formas me inyectarían, así que también desde niña les perdí la fobia. Bueno, como que me salí del tema.

Ya del resto del kinder, la mera verdad ni me acuerdo, tengo recuerdos tan lejanos que siento que lo pasé de noche (ja, ni que fuera prepa), no tenía amigos, me juntaba con todos con nadie, a excepción de una niña con la que a veces nos acostábamos en el piso del patio para verle unas cosas extrañas a un niño que tenía los pantalones rotos y no usaba chones, jojojo. Siempre fui callada en mis primeros años de escuela, es más, para que se den una ideota, ni me aprendía las canciones esas de chamacos que enseñan ahí, nomás recuerdo leve una de sepa qué rueda-rueda de San Miguel y que un burro no sé qué, y claro, la de la Víbora de la Mar, imposible olvidarla si hasta la fecha la escucho en las bodas.


“Campanita de oro déjame pasar,

con todos mis hijos,

menos el de atrás-tras-tras...” –pinche madre sin entrañas.


La primaria fue otro rollo, 1º y 2º también era la niña muda, pero ya en 3º que cambié de primaria fue el cambio total. Claro, al principio fui la niña nueva extraña, pero lo mamón del asunto, fue que comenzaron a hablarme los de mi salón porque pensaban que era niña rica, porque mi papá me llevaba diario en unas camionetas re bonitas y nuevecitas de paquete, ¡ja! pobres ilusos si pensaban que les iba a disparar los chescos en el recreo pues las camionetas eran del trabajo de mi papá, muajajaja. Tuve más confianza porque ahí estaban un par de primos y primos de mis primos en la escuela así que me la vivía danzando de salón en salón cada que tenía oportunidad, y como era bien nerd, pues los maestros no me decían nada...


Esta triste historia continuará, muy a su pesar, juar.


Cáigole.

Pingüinos en la oficina y en mi tatema

20 comentaron que...

A pesar de que afuera de la oficina está soleado, yo tengo frío, así que supongo que mi falta de inspiración este día se debe a que se me está congelando el cerebruto, bueno, de por si mis posts nunca han sido chorro culturosos que digamos.

A lo mejor mi frio se debe a que en todo este fin de semana comí como puerquita y al no darle esta mañana a mi barriga todo a lo que la acostumbre desde el viernes, mis defensas bajan drásticamente así como subieron... nah! pero es que por Dios, ¿a quién de 49 kilos le caben en un sólo día un platote de papas con rajas y queso gratinado, mole de Xalapa con carne de puerco (oink), chocolates, galletas y bombones de café, pastel de la cumpleañera, gelatinas y micheladas en un lapso no mayor a 8 horas? soy una marrana glotona, el chiste es, que el frio me traba el cerebro.

Por lo tanto, me limitaré a poner algunas fotos que seguramente en otro día no las pondría, no tienen nada de espectacular ni de cómico, aparte, muy, pero muy muy seguramente nomás me interesan a mí... pero a falta de pan, tortillas.













Nah, mejor no, no se lo merecen.


Cáigole.

Los Churrumais se van para...

16 comentaron que...

Esto se puso bueno, vamos pues, más bueno de lo que esperaba, primero con las propuestas y su selección, y después, con los votos, me cae que se puso casi tan emocionante como con las del pasado y ya marcado 2 de julio... bueno, no es para tanto, pero sí que se puso buena la cosa, sobretodo porque votó gente nueva en mi verde morada, ¡oh! qué dichosa soy.

Gracias a todos los que propusieron un nombre, que aunque no se seleccionaron todos porque según yo no se desempatarían (falta de lectores, jaja) todos fueron bastante chichos, y otros también, que propusieron pero ya no se podían seleccionar pues ya estaban abiertos los votos, como el que propuso el Muchacho Chicho "Sor Vaca Inés de la Powed", me cae que estaba re bonito pero ni modo. De todo se presentó, Markos por ejemplo, dijo que "Chachavaca"... no la quieras tanto mano; y aunque desde el principio "Sarajuana" tomó ventaja, todos los demás dieron su pelea. Ahora si, los resultados:

  • Vacaláctica, por Angel: 2
  • Clorofila, por Ray: 2
  • Lucrecia, por Markos: 2
  • Anastacia, por Nostromo: 2
  • Sarajuana, por Calavera: 11
  • Vacuadrada, por Yzak: 1
  • Invalidados: 3
  • Abstinencias Sexuales: 3

Pa más pronto, el indiscutible ganador es:
¡Calavera 7 Lunas, con Sarajuana!

¡Tan tarrantan tarararanta tan tarrantan tarararaaaaa!
¡¡clap, clap, clap!!


Los resultados son inapelables -no me quieran poner casas de campaña aquí, aparte no se puede- y el ganador podrá reclamar sus Churrumais (con limoncito) y el jugo Pau-Pau del sabor de su preferencia y, por supuesto, es quien apadrinará a mi verde vaca.


Yo, te bautizo con el nombre de SARAJUANA...



¡Oh, mi verde vaca, Sarajuana!

- Padrino ¿on tá el bolo?