Mostrando las entradas con la etiqueta necesito porras. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta necesito porras. Mostrar todas las entradas

Estrenando

9 comentaron que...

Resulta que desde finales del año pasado vengo esperando que se materialice una promoción para un nuevo puesto en la empresa donde trabajo, pasaron los meses y nada, y aunque me la pasaba rascándome la panza ésta no disminuyó su volumen, jo-jo, prueba de ello (de rascarme la panza no de su volumen) es que retomé el ser constante con mi cuchitril de blog.

Y después de quejarme y quejarme por no tener trabajo qué hacer, por fin llegó mi promoción y para mi suerte, no sólo fue cambio de puesto sino que fue cambio de área y por tanto de jefe… soy TAN feliz.

Pero esa felicidad está hecha un licuado intestinal, porque me siento feliz, nerviosa, intrigada, emocionada, satisfecha con el tiempo, y demás y demás y etecé, etecé, y bla, bla, bla.

Es un puesto para apoyo en un proyecto y aunque llegué ahí por mis conocimientos previos, esto será totalmente nuevo para mí además de ser un verdadero reto, porque requieren de mucha capacidad de todos los ahí implicados. Es algo en lo que debo aprender rápido, sacar energía de donde se pueda, velocidad y mucha calidad para la planeación y los procesos… sí, debo admitir que estoy nerviosa pero también se que tengo la capacidad suficiente, no tengo miedo de fracasar en este proyecto y se que lo mejor de todo será todo lo que voy a aprender.

Y antes de portarme como gente seria y para empezar a relajarme antes de que me gane el estrés por la presión, las carreras y demás, nos enviaron regalos por parte del médico que tenemos en la empresa, portarretratos, calendarios (a mitad de año que no mamen), toallas pal sudor con LA calor, bellos y modernos cilindros para hidratarte en todo momento, y demás accesorios motivadores –pero inútiles-, todos bellos ellos, pero no, yo no quise nada de eso, yo escogí una bella, pachoncita, y amarilla pelota anti estrés con un reluciente color amarillo y una carita feliz:





Yo se que cada que la necesite, ella me hará igual de feliz y fresca, como bañarme con lechugas.
Y ya me voy porque estoy en la Universidad y se supone que estamos a punto de presentar exámen final de Sociedades Mercantiles ¡qué padre!
Hasta pronto amiguitos!!!

La dieta de la media Almita

0 comentaron que...

A partir de hoy comienzo mi dieta... chingao.

Bue... Mi meta, volver a quedar así (o lo que se pueda):

¡Chin! no salió toda la foto.


Tengo una bici estática en mi casa (que no es su casa) pero me da una hueva enoooooorme levantarme temprano a pedalearle, y como alta ejecutiva que soy (ei) salgo bien tarde de mi chamba y prefiero irme con mi alguien a pasear que sudar con el zumba...

Y total, hoy en mi primer día de dieta, peso... errrr... no sé cuánto peso pero al ratito voy a la báscula que tienen en el sótano del edificio donde trabajo, una preciosa báscula que mide hasta toneladas jojojojo... jo... jo-jo... snif...

No más tacos del Tizoncito, quesadillas de Marcela, burritos en la Uni, tamales de la Monarca, ni enchiladas mineras, ahora pura comida saludable y a mis horas y en las famosas entrecomidas, de lo cuál lo último es lo más difícil pues la chamba no siempre me deja... ¿o serás más difícil no tragar tacos viviendo en una ciudad donde -literalmente- en cada esquina hay puestos de tacos?


Vóyme, me tengo que tragar mi café sin azúcar antes de que se enfríe y sepa más gacho.